En este episodio el equipo del programa de televisión QUERIDO MUDEI A CASA viajó a Aveiro para realizar un viejo sueño de la familia Silva. Francisco, uno de los 3 hijos de la pareja, envió su primera candidatura a los 13 años pero no resultó. Sin embargo, no perdió la esperanza y 10 años más tarde volvió a solicitar al programa para remodelar el espacio favorito de la familia, la cocina. Su perseverancia fue el lema de un proyecto único, con la firma del arquitecto Luis Pedro Abreu.